La mismidad: mi nuevo estado de ánimo

No sé ustedes, pero yo paso por un momento en que me cuestiono lo verdaderamente esencial. Me he reconfortado con hallar en la sencillez de mi vida familiar la tranquilidad que ocupaba. Considero que a partir de hoy mis motivaciones serán distintas, incluso las literarias; que aquellos que me conocen saben que son lo más importante para mí. He decidido crear otra entrada: Reflexiones, no prometo escribir mucho ahí, porque como puede indicarlo el título, vivo en una extraña y placentera mismidad que me tiene muy contento y pleno.

Más adelante trataré de anotar lo que es importante para mí y la manera en que trabajo para acercarme y conseguirlo. Creo que en varios sentidos soy más espiritual, mucho más ajeno al absurdo trajinar del materialismo y la vanidad.

Hace años, escribí una frase que me ha acompañado desde entonces: Soy mucho más espíritu que despojos. Creo que esa idea juvenil era un pronóstico de lo que me pasa ahora. Un abrazo.

MI ESTRENO DE CUENTACUENTOS

Hoy, ante 256 niños de Primaria y sus maestras, comencé mi carrera de cuentacuentos. Olvidé tomar una foto, pero su recuerdo lo tendré presente en mi memoria.

Me elevo y me erosiono

Me elevo y me erosiono
como una esfera roja y profunda
que aspira el cosmos y se dilata
y gime y te espera
en la escalera eterna de tu nombre
que es sonrisa y transparencia
Fernanda...
de piel naranja

de almidonadas caricias
de sábanas aguerridas
de manos seductoras
de canciones que suenan alto
en volúmenes milimétricos y profundos que hablan idiomas nocturnos
que suenan como campanas, como grillitos a media noche y a media cama
que corrigen mi sueño y mi andar amoroso:
las plumas con las que te alcanzo en pleno vuelo nupcial y te entretejo
las mismas plumas con la que te escribo y te cobijo
Fernanda...
porque tú eres la fábula y el verso
la doble palabra de una mujer desnuda
que me promete una segunda noche
igual
como se ofrece una segunda taza de café
que no es otra cosa que la permanencia
la insólita forma de crecer
de agarrarse un muslo, un seno
la perfecta forma de hallarse en el otro
como en casa
como en el alquilado espacio donde se habita
esta noche potosina en que te pienso y te alcanzo
en un instante
y te regalo unas palabras que son mi sustento
y tu azar y tu memoria
porque sin ti, sin tus labios
sin los alaridos de tus roces
la noche, las estrellas
no serían mas que un invisible y milenario manto sin sentido

Acá están las calles desnudas

Acá están las calles desnudas
—todas las piedras son signos—
de lo que hablamos
y anduvimos
Cada adoquín pronuncia tu nombre
retumba tu sombra en las callejuelas
en las tercas avenidas
en el sonido catedralicio
¿Son las ciudades
nuestros álbumes fotográficos?
¿Son los paisajes
la escenografía de nuestra memoria?
El viento se repite caprichosamente
v i e n e d e n u e v o (se repite)
Viene de nuevo a ocupar mi cama
me instruye me incita me provoca
Elaireesunadeclaracióndeamorpuestaentuslabios
la ropa sigue siendo el atajo para llegar al placer
y contagiarlo
En este espacio no hay Norma ni Derecho
sólo la imaginación amorosa
sólo las inquietas sombras que me diste
los indecibles hechos en que me amaste
Acá solamente existe y hay la presencia tuya
Los siglos de estas paredes
rezan tus gemidos
la cama vuela magistralmente
se sacude la pereza
de una habitación a otra, de un mundo al otro
Mientras tú gimes
y te das vuelta
para que ame el otro extremo
de la luna
Como si el mar estallara
en olas gigantescas
en agigantadas sombras
y voluminosas aguas
para que unas gotas alcanzaran su presencia
«La luna mojada por el mar» se llamaría
esa imagen de cabecera
De pezón a pezón
nuestro sexo
nuestras lenguas góticas

Me maravilla

Me maravilla
aislarme del mundo
en un breve clic O en un efímero hola

Me maravilla hallar lombrices junto a mi regadera
la forma de las güilas y el aroma de los lápices
y el ruido de mi cabecera

Estoy ahondando en las felices cosas
hechos simples que me rodean
que son bastiones de lo distinto

La vida me sabe a caramelo
los días son ventanas por donde entras
y me perfumas

Mientras yo permanezco quieto
viviendo el amor a montones y en silencio
La quietud y el silencio son los dones del deseo

Estoy feliz de tener agua caliente
y chocolates y de que dos músicos vengan
por la mañana a verme

Adoro estos lapsos de vida
en que uno es uno con la carne
con el tiempo, con las cigarras

Adoro las fracciones de la existencia
conectado al cosmos, donde todo gira
en la profunda droga que es la sonrisa

la felicidad es algo interior
(decía trilladamente ayer)
hoy insisto: vivo en el Int. 1

Me basta estar despierto
—el sueño es una forma de la muerte—
para estar despierto y vivo y coleando

Creo que puedo llegar lejos, lejos
volando y recitando
Recitando y muriendo

Uno es tan sólo la flama encendida
de cierto punto luminoso
en que arde la memoria